sábado, 7 de abril de 2012

Lamparillas de aceite usado

Hemos probado varios métodos para estas lamparillas. La esencia de las lamparillas parece ser conseguir mantener un trozo de la mecha por encima del nivel del aceite, que será el trozo que arda, y otro por debajo, que es el que aporta el aceite a la llama. 

En la foto de la derecha, el soporte para la mecha está hecho con un alambre enrollado alrededor de un clavo, y a cuya prolongación se le da una forma de base que le permita mantenerse por encima del aceite. A través del tubito formado por el enrollado, se pasa la mecha, que en esta ocasión es un cordoncillo de algodón (que andaba por casa, no es específico para mechas). No da demasiada luz y la parte aérea del cordoncillo se consumió a lo largo de la noche, con lo que la vela se apagó.

En el segundo método, ilustrado en la foto de la izquierda, se probaron soportes flotantes. Tras probar con varios materiales, el que mejor resultado parece dar es el de la vela de la izquierda, que es un recorte circular de un tetrabrick, algo más grande que la uña del pulgar. Al estar plastificado por ambas caras, no se empapa en aceite y no corre riesgo de arder, como sucede con el de la vela derecha, que es un simple cartoncillo. El soporte se taladra con un punzoncillo o la punta de un cuchillo y por el agujero se pasa la mecha, dejando un centímetro a cada lado del flotador, de forma que un trocillo queda sumergido y el otro queda al aire.



En esta ocasión, las mechas las hemos hecho con trozos de servilleta de papel (vale también papel higiénico), rulándolas con los dedos hasta darles forma cilíndrica, de unos 2 mm de diámetro. Estas mechas llevan ahora mismo ardiendo unas cuatro horas y no parece que se vayan a consumir pronto.

Quedaría por investigar si las lámparas trabajan mejor con mechas comerciales, y experimentar con diferentes longitudes y grosores, pero estas mechas, como mechas de emergencia, no están nada mal.

Con la cantidad de aceite que se ve en las fotos (es un cuenco pequeño, de hacerle la papilla al niño), quizá 100 ml, la lámpara puede estar encendida 24 horas perfectamente, osea que el gasto de aceite es bastante pequeño. El aceite que hemos usado es el que apartamos para reciclar tras freir pescado o cosas empanadas o rebozadas, es decir, el más asqueroso, y aún así la lámpara no huele en absoluto, únicamente al apagarla huele un poco a quemado la mecha (igual que pasa con las velas).

Iré actualizando la información a medida que investiguemos :)

3 comentarios:

  1. Está chula esta nueva sección, incluso aunque se acabe la crisis.

    En alguna acampada recuerdo improvisar alguna lamparilla de aceite usando latas de mejillones rellenas con aceites sobrantes y haciendo la mecha con un trozo de papel higiénico enrollado sobre sí mismo a modo de tubito. Como la mecha era tan vasta y la llama tan grande, la luz que emitian era sorprendentemente generosa.
    Eso sí, tizna de negro todo lo que tiene a su alrededor generosamente también ! :D

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  2. jejeje gracias Trebol!!

    En cuanto a lo del fin de la crisis, te voy a poner este enlace que te recomiendo que leas: Por qué la crisis no acabará nunca

    Es cierto que la visión de ese blog es algo pesimista, pero el autor no es ningún mindundi. Si te surgen dudas razonables con el tema, te recomiendo que busques alguna conferencia de Mariano Marzo o de Pedro Prieto en youtube. Yo estoy realmente preocupado.

    Un saludo!!

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  3. no habÍa visto estas lamparitas desde que las encendía mi Abuela. Me ha encantado verlas. Ella las llamaba Mariposas

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